La terapia



"La vida es un regalo que, como tal, sería interesante aprender a apreciar y valorar".

José Antonio García del Pozo (Don Benito, 30 de agosto de 2020).












La terapia al servicio de la sociedad

Con el ritmo de vida que nos marcamos, o a veces nos hacen disponer, se hace muy complejo llevar la vida satisfactoria que nos gustaría vivir. Por ello la psicoterapia es un recurso indispensable para la sociedad actual. Con ella las personas descubren y asientan ideas y planteamientos útiles para implementar en sus vidas y enriquecerlas de un modo que de otra manera sería casi una proeza lograr.


En qué consiste

Las personas somos seres emocionales que tratamos de darle explicaciones racionales a nuestros sentimientos. Esta disposición genética supone un recurso vital para nuestra subsistencia como seres humanos. Sin la capacidad de reflexionar sobre qué es lo que realmente nos está haciendo sentir bien o mal nuestras posibilidades de tomar decisiones realmente acertadas se verían drásticamente mermadas. El resultado sería la exposición regular de las personas a un riesgo para su bienestar y su integridad, así como a un comprometido estado de satisfacción y de felicidad.

Es en ese momento que tratamos de darnos respuestas a lo que nos sucede cuando podemos llegar a conclusiones con una base de razonamiento vagamente justificada, escasamente sustentadas en hechos contrastados y poco demostrables; apoyadas en base a ideas, suposiciones, atribuciones o creencias asentadas en nuestro conocimiento que son ilógicas, irracionales, que difícilmente se llegan a cuestionar alguna vez en la vida, y que son la causa del sufrimiento y la infelicidad de todos nosotros. Y es aquí donde el papel que desempeña el terapeuta supone una experiencia sumamente esencial e importantísima para la detección de esas ideas irracionales de la persona y su reestructuración.


La reestructuración cognitiva

Es uno de los recursos más usados por los psicoterapeutas cognitivos-conductuales. Por una parte, para conseguir que la persona aprecie que la verdadera causa de sus problemas emocionales, somáticos, comportamentales y sociales son debidos a su regular y peculiar forma de razonar, pensar o reflexionar sobre ciertos acontecimientos en su vida. Y por otro, para ayudarle a adquirir los recursos suficientes que contrarresten lo antes posible sus ideas, suposiciones o expectativas irracionales que dificultan la adaptación saludable a sus circunstancias .


Las creencias irracionales

Son esquemas mentales rígidos que dirigen nuestro pensamiento, nuestras emociones y nuestro comportamiento hacia resultados poco productivos, satisfactorios y adaptativos, y que terminan afectándonos emocionalmente. Se van instaurando en nuestra cognición en base a las conclusiones que vamos extrayendo de nuestra experiencia vital. Relatos que nos contamos a nosotros mismos sobre lo que nos sucede sin una base sólida de razones que los justifiquen. Como si nos dijéramos algo así como: esto ocurrió porque las cosas, las personas o las relaciones son y siempre ocurrirán o serán de esta manera. ¿Y por qué íbamos a querer engañarnos a nosotros mismos con cosas sin fundamento? Los seres humanos buscamos en bastantes ocasiones la simplificación y el menor costo posible, sobre todo en situaciones de estrés. Para sentir que las circunstancias, el ambiente o las personas están bajo nuestro control lo antes posible y así sentirnos seguros. Y el resultado es una creencia irracional, algo que damos por hecho sin mucho esfuerzo, y sin tener tiempo para averiguar de una manera rigurosa y exacta si es cierto y bajo que circunstancias.

A veces esos mismos esquemas obstaculizan el poder tener el afrontamiento deseado ante las situaciones que se nos presentan o